Yes, we can. Obama, Presidente.


Pues sí, amigos, venció el candidato demócrata en las elecciones. Nuestros sondeos no fallaron, dando un 75% a favor de Obama por los 25 % de McCain, para que luego digan de las encuestas.

Realmente los resultados en votos absolutos no arrojan una "paliza" tan contundente como se nos pretende veder en determinados medios de comunicación patrios: 52,4% para el ganador frente al 46,35% del republicano. Seis puntos de diferencia frente a los trece que daban las encuestas del día anterior a los comicios.

De cualquier forma, en las elecciones americanas los que cuentan de verdad son los votos electorales, cuya distribución definitiva ha quedado tal que así.


Si los sumáis (os ahorraré el trabajo), dan 364 para los demócratas y 162 para los republicanos. ¿Cómo puede ser que no habiendo resultado el parcial de votos populares tan aplastante haya semejante abismo en los votos electorales? Bien sencillo: cada estado vota de forma separada, y el partido que más votos haya recibido, se lleva todos los votos electorales (establecidos a proporción con la cantidad de población) que tenga el estado.

Según el propio Obama, llega el momento del cambio para América (y para el mundo me gustaría añadir). ¿Será para bien o para mal? Desde luego Bush ha dejado el listón alto: no creo que pueda hacerlo peor, francamente.

Que será, seráaaaa, el tiempo te lo diráaaaaa...

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