¿Volvemos al servilismo?


Hace unos años se criticaba la política exterior del Gobierno Aznar por resultar excesivamente orientada hacia los Estados Unidos. Era el tiempo de las Azores, cuando nos compadreábamos con el Eje Atlántico, en el que unos se enorgullecían de la relevancia que tomaba nuestro país, mientras que otros se lamentaban porque se caía en el servilismo. Decidíamos el destino de Oriente Medio en un archipiélago, autorizábamos los famosos vuelos de la CIA, mandábamos gente a Guantánamo, íbamos a la guerra a Irak..., todo ello aderezado con visitas al Rancho Bush, compartiendo reposapies y puros. Afortunadamente, con el "nuevo" gobierno, todo ha cambiado.


Autorizamos más vuelos de la CIA, vamos a la guerra a Afganistán y a Líbano, nos malvendemos a Francia por un asiento que realmente no vale nada, y hace unos días, lo mejor. Aceptaremos presos de Guantánamo.


El Mesías (Obama, en los ambientes) quiere cerrar esa auténtica vergüenza que es una prisión de esas caracterísiticas. El problema es que no sabemos qué hacer con los presos. Si se los lleva a EE. UU. tendrá lío, porque claro, allí si tendrán derechos. Pero que no se preocupe el Líder, que llega Moratinos enviado por ZP con la solución: "mándenoslos aquí". Pues nada, como las cárceles españolas apenas están saturadas y los jueces no tienen casos pendientes (¿se acuerdan de la huelga?), qué mejor que dar algo de faena.

Y el problema no queda aquí. ¿De qué se les acusa? ¿Tienen entre sus cargos algo que nos permita juzgarlos en nuestro país? ¿Los seguiremos manteniendo en un limbo legal? No se preocupen, no creo que tarde en aparecer nuestro juez favorito, el señor Baltasar Garzón, para desfacer el entuerto. Aunque con perseguir a la mitad "azul" de la corrupción de España ya tiene bastante.

¿Para qué recogemos su "basura"? Para que Clinton reciba a Moratinos durante cuarenta minutos. Vaya.

Al final, le tendremos que decir "Si, bwana" a Obama lo mismo que hacíamos con Bush. ¿Se manifestarán en contra el gremio de intelectualoides y actorzuelos contra el Imperio del Mal como antaño tan valientemente hicieron? Me da que no.

Con el país que tenemos (mejor, con el que podríamos tener) y que tengamos que ir siempre a remolque de otros...

Comentarios

KAIMAN ha dicho que…
Desde por lo menos el Cid campeador andamos con complejo de inferioridad, y para acabar de revolcarnos en tan bochornosa actitud elegimos (eligieron) a Zapatitos y su cohorte de ineptos. Que asco, como ponen el culo.
Claro, a Mister belleza y progresia Obama, le dejamos hacer hasta que nos deje el ojal como un bebedero de patos, pero con Ansar y el demonio Bush bien que se tiraban a la calle a protestar y a lucir el puto palmito, que es lo único que saben hacer esta pandilla de tirititeros pseudointelectuales lameculos.Una vergüenza vamos.

En relación a tu post Ivan, me permito recomendarte un libro que acabo de leer :“Embajador en el infierno” de Torcuato Luca de Tena. Narra la historia y penalidades de un batallón de la División Azul, tras ser capturados por los rusos y enviados a varios campos de concentración Stalinistas. Esa fue la ultima vez que entramos con decoro en Europa. Desde entonces comenzó la gran bajada de calzones. Así hasta nuestros días.

Saludos desde el Villar City.
El Marqués del Villar ha dicho que…
En mi ánimo estaba tanto criticar lo que hizo Aznar como lo que va a hacer ZP. No puede entenderse que, pudiendo ser un excelente eslabón entre Iberoamérica y la UE y USA, sigamos siendo el último mono en cuestiones de política internacional.

Otro tanto pasa con el mundo musulmán. Heredamos del franquismo unas buenas relaciones con ellos que nos daban hasta hace poco un papel de intermediarios entre Israel, Palestina y demás países de la zona equivalente a Egipto. Eso también lo hemos tirado a la basura. Ahora hay que destruir puestos de trabajo para que el nuevo modelo de avión que se iba a construir aquí se haga en Francia. Ese fue el coste del preciado asiento en el G-20, que se ha demostrado completamente inútil.

Y en lo referente a la División Azul, el valor de los voluntarios que fueron a luchar contra el comunismo está fuera de toda duda. El problema estaba en que luchaban, a la vez, a favor de los nazis. Vamos, que luchábamos con los malos contra los malos. No me voy a alargar en esto, porque daría para una entrada bien completita.

Mira, buena idea.