Hace unos años se criticaba la política exterior del Gobierno Aznar por resultar excesivamente orientada hacia los Estados Unidos. Era el tiempo de las Azores, cuando nos compadreábamos con el Eje Atlántico, en el que unos se enorgullecían de la relevancia que tomaba nuestro país, mientras que otros se lamentaban porque se caía en el servilismo. Decidíamos el destino de Oriente Medio en un archipiélago, autorizábamos los famosos vuelos de la CIA, mandábamos gente a Guantánamo, íbamos a la guerra a Irak..., todo ello aderezado con visitas al Rancho Bush, compartiendo reposapies y puros. Afortunadamente, con el "nuevo" gobierno, todo ha cambiado. Autorizamos más vuelos de la CIA, vamos a la guerra a Afganistán y a Líbano, nos malvendemos a Francia por un asiento que realmente no vale nada, y hace unos días, lo mejor. Aceptaremos presos de Guantánamo. El Mesías (Obama, en los ambientes) quiere cerrar esa auténtica vergüenza que es una prisión de esas caracterísiticas. El problem...
Por aquellas frescas noches de verano amenizadas con largas chácharas en un banco...