jueves, 27 de septiembre de 2012

Un famoso huesped de Colditz


David Stirling fue el fundador del SAS, uno de las más famosas unidades de operaciones especiales de la 2ª Guerra Mundial. Nació en Escocia el 15 de Noviembre de 1915 y murió el 4 de noviembre de 1990. Tanto el SAS como Stirling entraron en la leyenda por sus actividades entre 1941 y 1945.

Stirling, el hijo de un Brigadier (General de Brigada), fue educado en el  Ampleforth College. Después de esto, fue al Trinity College, en la universidad de Cambridge, durante un año. Sin embargo, su corazón le arrastraba a una vida de aventura y actividad, no a la formación universitaria. Cuando estalló la 2GM en septiembre de 1939, él estaba entrenando para escalar el todavía inconquistado monte Everest. A pesar de ello, cuando la guerra fue declarada, Stirling se alistó en la Scots Guards Supplementary Reserve of Officers (Reserva de Oficiales de Complemento de los Scots Guards). 

Un año después, se unió a la “Layforce”, nombre dado al Comando nº8. Era una unidad militar que prometía darle toda la acción que él buscaba. Cuando la “Layforce” llegó al Norte de África para su primera rotación de servicio en operaciones, fue casi aniquilada y dispersada. Hubo quien veía que unidades como la “Layforce” hacían cosas turbias, muy poco acordes con la tradición militar británica y no tenían razón de ser en un conflicto convencional. Stirling difería en su manera de ver las cosas.

A pesar de su abatimiento por el resultado del Commando nº 8, Stirling estaba convencido de que una unidad altamente entrenada podría operar tras las líneas enemigas con un devastador impacto. Reclutó junto con Jock Lewes, que tenía similares puntos de vista, lo que sería el núcleo del futuro SAS. Mientras estaban instruyéndose, Stirling resultó herido en un accidente de paracaidismo y estuvo en el hospital dos meses. Durante este período de reposo obligado, Stirling fue capaz de tomarse el tiempo necesario para planificar realmente qué haría el SAS. Sin esta planificación, no hubiera podido incluir su nueva unidad en los planes británicos para el Norte de África.

Con los planteamientos militares tradicionales, los oficiales que querían exponer algún punto, debían seguir los canales apropiados, lo que llevaba mucho tiempo puesto que tu idea debía pasar de tu superior a su superior inmediato y así sucesivamente. Stirling se fue derecho al segundo oficial británico más importante en el Norte de África, el General Ritchie. Dio su idea a Ritchie, quien la pasó a su jefe, el General Auchinlek. A través de esta manera poco ortodoxa (pero importante para que el SAS pudiera operar en el desierto de África del Norte), Stirling obtuvo el apoyo de estos dos hombres. Reunió a su alrededor 66 hombres de la “Layforce”, como el nuevo Special Air Service, y los adiestró para operar tras las líneas enemigas.

La primera misión del SAS fue un desastre. Stirling sobrevaloró la capacidad de sus hombres para saltos paracaidistas en condiciones atmosféricas adversas. Saltaron en zonas con mucho viento y lluvia. Muchos hombres cayeron fuera de las zonas de salto. Solo 22 de los 66 hombres regresaron a base. A pesar de la tristeza de los camaradas perdidos, Stirling creía que el mejor honor con el que se les podía pagar era aprender de los errores cometidos en el “raid”. La decisión más importante que tomó fue que cualquier inserción en territorio enemigo debería hacerse en a ras de suelo, no mediante salto en paracaídas. El resultado de esta decisión fue el comienzo del trabajo en equipo entre el SAS y el Longe Range Desert Group (Grupo Largo Alcance del Desierto), fundado por Ralph Bagnold.

Posteriormente, el SAS consiguió sus propios vehículos, que fueron equipados con ametralladoras Vickers K. Stirling usó estos vehículos con devastadores efectos en golpes de mano a las bases aéreas alemanas. Tal fue el éxito del SAS, que Hitler firmó su afamado decreto ‘Kommandobefehl’, según el cual, cualquier “comando” capturado por los alemanes debía ser ejecutado sumarísimamente.

La participación de David Stirling en la 2GM acabó en 1943 en lo que solo puede ser descrito como su anti-climax. Fue capturado por los alemanes durante un raid. El propio Rommel ordenó ignorar el decreto de Hitler, respetándole la vida y pasó el resto de la guerra en el castillo de Colditz.

Davis Stirling fue llamado el “mayor infracondecorado soldado de la guerra”. Apodado “The Phantom Major” (el Comandante Fantasma) por aquellos que le conocieron, fue premiado con la Orden de Servicios Distinguidos por su trabajo en la Segunda Guerra Mundial. Fue nombrado Caballero en 1990 y falleció ese mismo año.

Traducción del artículo en inglés de History Learning Site, por Jesús Higueras.