miércoles, 4 de diciembre de 2013

Después de casi 100 años, sigue siendo perfectamente válido


Corría el año 1904 y aquella tertulia, que había abierto Ramón María del Valle-Inclán en el Nuevo Café de Levante, hervía por las noches con la flor y nata de los intelectuales de la Generación del 98 y los artistas más significados, entre ellos Ignacio Zuloaga, Gutiérrez Solana, Santiago Rusiñol, Mateo Inurria, Chicharro, Beltrán Masses o Rafael Penagos.

Y aquella tarde noche del 13 de mayo de 1904 el que sorprendió a los presentes fue Pío Baroja. Porque cuando se estaba hablando de los españoles y de las distintas clases de españoles, el novelista sorprendió a todos y dijo:

La verdad es que en España hay siete clases de españoles… sí, como los siete pecados capitales. A saber:

1)     Los que no saben;
2)     Los que no quieren saber;
3)     Los que odian el saber;
4)     Los que sufren por no saber;
5)     Los que aparentan que saben;
6)     Los que triunfan sin saber, y finalmente...
7)    
Los que viven gracias a que los demás no saben.
  
 Estos últimos se llaman a sí mismos “políticos”,  y a veces hasta “intelectuales”.