lunes, 23 de diciembre de 2013

Antidoping en la oficina


Se encontraba Juan trabajando, cuando les informan que al siguiente día les practicarían un examen anti-doping en el trabajo. Preocupado porque pudiera salir positivo va a su casa y le pide que orine en el recipiente a su esposa.
El día del examen entrega la orina de su esposa.
A la semana en el trabajo los forman a todos en la puerta del jefe, y el los hace pasar de uno por uno. Al primero solo le dijo, está despedido, al segundo, siga trabajando, al tercero, está despedido, y así sucesivamente, dependiendo de la persona.

Pero cuando entra Juan le dice, ¡Felicidades!, y el muy animado contesta:
- ¿Me va a dar un aumento?
- No.
- Entonces ¿por qué me felicita? - Porque está usted embarazado y despedido.