Hacia el régimen personalista

Primero dejemos que hable el Ministro de Fomento, José Blanco:



¿Cómo es eso de que se le debe el cargo al Presidente? Efectivamente, él es quien nombra a los miembros del Gobierno, pero si él mismo admite que no se hace por mérito, eso da, cuanto menos, algo de miedo.

Que Zapatero se está encargando de demoler el PSOE de González, Guerra, Bono, Ibarra y demás no es algo que sorprenda a nadie. Durante este tiempo y, ante la confianza que le dio revalidar el mandato en las elecciones del año pasado, Zapatero está sustituyendo progresivamente a los dirigentes históricos más moderados por gente más joven (y radical en su izquierdismo) que se ha demostrado poco capacitada para los puestos que ocupa (Aído, Pajín, Blanco)

Como podemos deducir, que esta gente se encuentre en determinado cargo, no por su capacidad, sino porque el gran Líder te ha elegido entre la masa, les hace valedores de una lealtad sin reservas: fuera del gran Líder no pueden nada, lo necesitan.

Y ya sabemos en que desembocan los regímenes personalistas...

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