Al final, y sufriendo más de lo debido en la última jornada, la selección de mis amores (por detrás de España, claro está) se alza con el máximo trofeo de rugby en el Hemisferio Norte. El torneo este año ha sido muy irregular, sin un dominador claro, y con algunos resultados sorprendentes. Así y todo, cantemos todos juntos:
Por aquellas frescas noches de verano amenizadas con largas chácharas en un banco...
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