Una Señorita va a la iglesia a confesarse: -”Perdóneme padre porque he pecado”, dice la señorita. -”Bueno hija, cuéntame tus pecados”, le responde el cura. -”El otro día estaba caminando por la calle cuando me encontré con un viejo amigo. Fuimos a tomar un café, empezamos a charlar, fuimos a su apartamento e hicimos el amor. Y como yo soy tan FRÚGIL…” -”Frágil, hija, se dice frágil”, interpone el padre. -”Bueno, al día siguiente estaba sentada en la plaza cuando de repente se aparece otro amigo. Empezamos a charlar y después terminamos en mi apartamento. Y como yo soy tan FRÚGIL…” -”Frágil, hija, se dice frágil”, dice otra vez el cura. -”Y ayer estaba con mis amigas cuando se apareció mi novio. Empezamos a conversar, después fuimos a su apartamento y como yo soy tan… hay cual es esa palabra, padre??” - ”Puta, hija, se dice puta.”
Por aquellas frescas noches de verano amenizadas con largas chácharas en un banco...
Comentarios
Nada, es que visto esta dire en la frase de tu messenger y he pinchado. Supongo que este rincón que promocionas es tu blog, verdad?? jaja menuda dedución, eh?? Soy mas lista...jeje.
Pues nada, que espero que te vaya genial que hace muuuucho que no se de tí. A ver si coincidimos, no?? ya te haré una visita de vez en cuando por aquí.
Bss!!!;)
¡Cómo voy a olvidarte! ¡Resulta realmente complicado no acordarme de una chica que sabe tantísimo de la Segunda Guerra Mundial (por cierto, "hoy es nuestro aniversaaaaario", jajajaja).
Efectivamente tus deducciones son correctas: me dedico a ir poniendo cosillas por aquí de cuando en cuando.
Será un placer tenerte por aquí.
Un fuerte abrazo.